Jamón Ibérico

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Jamón Ibérico

Elegir dónde comprar Jamón Ibérico es muy importante, pues la diferencia entre acertar o no, es el placer que vamos a obtener al comerlo. En muchas de las familias españolas es un alimento indispensable y, por eso, queremos garantizar que tengas la mejor experiencia con nosotros.

Comprar Jamón Ibérico Online

Nos apasiona el jamón ibérico y, por eso, nuestro negocio está centrado en él. Nos aseguramos de que sea de la mejor calidad de la Península Ibérica, valorándolo, escogiéndolo y garantizando que su curación y maduración lo deje en el punto justo. Cuidamos de cada pieza que recibimos hasta que llega a ti y, si no nos termina de convencer su calidad, lo devolvemos y nos hacemos con otro. Queremos que nuestros jamones sean excelentes.

Sabemos que el jamón es una parte importante de los hogares españoles y, por eso, queremos que comprar jamón ibérico sea la mejor de las experiencias. Al fin y al cabo, es un alimento que asociamos con el placer y este debe estar presente tanto en su compra, como en su consumo.

Tipos de Jamón Ibérico

Es probable que te preguntes por qué un jamón es ibérico y que tipo de jamones existen. La primera es muy fácil de contestar, ya que un jamón ibérico es aquel que proviene de padres de raza ibérica. Si es cruzado, ya no será puro y tendrá que poner un porcentaje de su pureza.

Cuando vas a la tienda, distinguirlo es tan fácil como mirar la pezuña, puesto que tiene un color negro muy característico. Además, tiene una apariencia única y unos matices muy reconocibles. Pero, por supuesto, no solo hay un tipo y a la hora de comprar jamón ibérico es muy útil conocer qué tipos hay.

Esto es algo que se ve en el precinto o etiqueta de plástico que hay alrededor de la caña. Ahí podemos ver el tipo de alimentación y la raza del animal. Esto está hecho a partir de las pautas de la ASICI, por lo que debe cumplir unas normas.

¿Cómo se leen las etiquetas del Jamón Ibérico?

Para leer las etiquetas, es tan fácil como fijarte en los colores. Estos te darán toda la información que necesitas para conocer de dónde viene el cerdo. No solo cuál es su alimentación, por supuesto, sino también si es puro o no.

Si su etiqueta es negra, significa que vas a comprar un jamón ibérico 100% puro, que se ha alimentado con bellotas y hierbas en la dehesa. Estos son sacrificados al finalizar la montanera, que es un periodo que ocurre desde el mes de octubre hasta marzo, y se le denomina Jamón de Bellota 100% Ibérico.

Si el precinto es rojo, tiene entre un 50% y un 75% de pureza ibérica, aunque también se ha alimentado de bellotas y hierbas en la dehesa. El momento en el que se sacrifica es igual que el otro, en la Montanera y se le llama Jamón de Bellota Ibérico.

Si la etiqueta es de color verde, no indica tanto la pureza de la raza, ya que puede ser de 100%, 75% o 50%, sino que se ha alimentado en una granja de piensos y hierbas en la zona del exterior habilitada. No son animales que vivan completamente en libertad, pero tienen una zona del recinto exterior con dimensiones que están marcadas por una norma. A estos se les llama Jamón de Cebo de Campo Ibérico.

Por último, si el precinto es blanco, tampoco señala realmente la pureza, porque puede ser de un 100%, 75% o 50%. Lo que nos quieren decir con esta etiqueta es que en la granja le han dado piensos concentrados y, por eso, se le denomina Jamón de Cebo Ibérico.

¿Cómo escoger un jamón Ibérico?

Una vez tenido en cuenta cuáles son los significados de las diferentes etiquetas, es importante fijarse en otros rasgos. Por esta razón, vamos a dar las claves para saber cómo escogerlo:

  • La pezuña de la pata tiene que ser de color negro.

  • Hay que fijarse en la pata y el tobillo. Cuanto más estrecha sea la parte de arriba, mejor, porque será más puro.

  • La pata tiene que pesar entre 7,5 y 9 kg.

  • Cuanta más curación tenga, tendrá un sabor más profundo que satisfará el paladar.

¿Qué diferencia hay entre jamón serrano y jamón ibérico?

Cuando pensamos en ambos jamones, solemos pensar que son similares. Pero todo lo contrario. Quizás, a primera vista, no lo parezca; pero en cuanto lo pruebas se nota la diferencia. ¿Pero por qué no son similares?

  • Vienen de distintos cerdos. El jamón serrano sale del cerdo blanco y está presente en muchos países; mientras que el ibérico viene de la raza ibérica, que solo está en la península ibérica.

  • El precio tampoco es similar. El ibérico, de hecho, es más caro que el serrano.

  • En la alimentación también difieren y se nota en el sabor. El cerdo ibérico come piensos con mucho ácido oleico, pero el serrano no.

  • El jamón serrano se hace en secaderos artificiales; mientras que el ibérico en secaderos naturales de una forma muy artesanal.

  • El color también es distinto. El del ibérico es de un color vino muy intenso; mientras que el serrano es de un rojo pálido tirando a rosa.

  • En la pezuña también difieren. La del serrano es blanca y la ibérica negra.

  • Tampoco se crían en lugares similares. El cerdo ibérico vive en el campo y el blanco en las naves.

  • El jamón serrano sigue un proceso que dura de unos 12 a 15 meses; mientras que el ibérico como mínimo está unos 24.

¿Cómo se corta un jamón ibérico?

Comprar jamón ibérico implica, entre otras cosas, saber cortarlo para poder disfrutar de él. Es probable que no sepas cómo hacerlo, así que vamos a ayudarte para que tu experiencia sea completa.

Lo primero que tienes que hacer es quitarle la funda y el papel antigrasa con el que viene. Si vas a tardar en comértelo, cuélgalo en un lugar que sea fresco y seco. Si vas a consumirlo ya, lo mejor es que esté, al menos, a 21 °C. Esto hará que las grasas se fundirán y esto hará que esté aún más rico.

Necesitas un puesto de corte, un cuchillo jamonero largo y flexible para lonchearlo, uno con dientes de sierra para cortar el hueso, uno de puntilla para cortes precisos y una chaira para afilar los cuchillos.

Antes de cortarlo, debe dejarlo a temperatura ambiente unas dos semanas. Si vas a consumirlo de inmediato, empieza por la maza y coloca la pezuña hacia arriba. En cambio, si va a ser más lento, hay que empezar por la babilla y poner la pezuña hacia abajo. Nosotros vamos a enseñarte a cortarlo con la pezuña hacia arriba.

Haz un corte con el cuchillo de sierra cerca de la caña y extrae la corteza en el sentido contrario de nuestra mano para evitar accidentes. Después, quita las capas de grasa que tienen un color amarillo muy intenso. Las primeras capaz, que son finas y blancas, consérvalas para proteger el jamón.

Empieza a cortar por la maza haciendo lonchas hasta llegar al hueso. El fin es que te salgan lonchas finas y pequeñas, no muy largas, en las que haya algo de grasa y magro. Cuando llegues al hueso, dale la vuelta y sigue cortando.

¿Cómo abrir un jamón Ibérico, con la pezuña hacia arriba o abajo?

Como ya se ha comentado antes, una de las razones para poner la pezuña hacia arriba o abajo es en cuanto tiempo se va a consumir. Pero vamos a ampliar esto para que tengas claro por qué hacerlo de una forma u otra.

Si la intención es comerlo rápido, lo mejor es poner la pezuña hacia arriba. Gracias a esto, los cortes van a poder ser precisos y, además, se le puede dar la vuelta con facilidad para seguir cortando. ¿Pero cuál es el motivo? Que la zona de corte aquí será más fresca y jugosa.

Por el contrario, si lo que prefieres es consumirlo de forma más reposada en el tiempo, lo mejor es ponerlo boca abajo. ¿Por qué? La curación ha hecho más mella en esta zona y es más seca que el resto, así que si se empieza a comer por esta parte, la otra seguirá pasando por el proceso de la curación.

Aunque al final también puede ir por gustos y de cómo lo prefieres, seco o tierno. El jamón ibérico es un manjar, pero cada uno decide cómo prefiere degustarlo.